El viaje

...navegando por categoría

 

Las guías de ACI

Jueves, Septiembre 10th, 2009

Hace días que queríamos dedicar un artículo del blog a las guías de ACI, sin las cuales difícilmente hubiésemos podido completar con éxito nuestro encuentro con Marta y nuestra estancia en China.

Ellas han hecho de traductoras, cuidadoras, consejeras legales, guías turísticos… han acompañado a las niñas que han necesitado asistencia médica, nos han ayudado enormemente con el papeleo, y han resuelto todos los problemas e imprevistos que se nos han presentado con una admirable profesionalidad, al tiempo que se han ganado nuestro cariño y un lugar muy destacado en nuestra memoria.

Siempre las recordaremos con agradecimiento y afecto.

Gracias Berta, Elena, Susana y Cati.Un abrazo desde España en nombre de todas las familias del grupo.

 


De vuelta a casa

Martes, Agosto 25th, 2009

El día de vuelta ha sido muy duro. Nos hemos levantado prontísimo, sobre las 4,30. Además Marta ha llorado un poco sobre las 2, hemos dormido muy poco.

volando a Helsinki

volando a Helsinki

Hemos desayunado un café sobre la marcha, nos han preparado en el hotel una bolsa con algo de comer. De entrada, nos espera una hora de autobús hasta el aeropuerto internacional. Nos despedimos de Shanghai, vemos pasar sus altos edificios, sus gentes, sus calles y viviendas, sus comercios, su deslumbrante modernidad. Todo queda ya en nuestro recuerdo, un bonito recuerdo de los primeros días que pasamos con Marta.

Click to continue »

Día 9 en Shanghai

Martes, Agosto 25th, 2009

Domingo 23 de agosto.

Este es nuestro último día en Shanghai. Sólo quedamos cinco familias de las 18 que hemos coincidido en este viaje. Estos días los vivimos con la sensación de que ya no deberíamos estar aquí, tal vez hubiésemos preferido volar con el resto de las familias, y llegar cuanto antes a nuestras casas junto con nuestras niñas. Pero en cualquier caso estamos dispuestos a vivirlos y aprovechar lo mejor posible estas últimas horas en China.


Hemos quedado con dos familias más para volver al jardín de Yuyuan.  Estuvimos hace un par de días, si habéis visto el post dejé un montón de fotos, nos gustó mucho este lugar, a pesar de que había muchísima gente y de que está comercialmente muy explotado.

Click to continue »

Día 8 en Shanghai

Domingo, Agosto 23rd, 2009

Sábado 22 de agosto

Hoy por la mañana hemos ido a otro mercado de imitaciones, por la mañana. Hemos ido en taxi, junto con Fernando y Alicia (y Sara, su niña). La guía nos escribió en un papel la dirección en chino. En la puerta del hotel hay varios taxistas esperando, y los destinos suelen ser siempre los mismos, por lo que no hemos tenido problema en llegar, en dos taxis. Allí hemos hecho alguna compra más, Rosa le está cogiendo el truco a esto del regateo. Por sistema te dar un precio muy alto, no creo que nadie lo pague. El comerciante espera que tú le hagas una contraoferta, y comienza así el juego del regateo. Se llega a pagar una quinta parte del precio inicial, pero aún así todos ganan, el comerciante –si no fuese así no lo vendería- y el comprador. Con todo, a veces se paga un precio que, bien pensado, sigue siendo alto.

 

La vuelta ha sido otra cosa. Hemos parado otros dos taxis, llevábamos las dos familias la tarjeta del hotel, con la dirección y un pequeño plano detrás. El taxista después de ver la tarjeta ha arrancado rápidamente, como si supiese dónde iba. Pero conforme iba pasando el tiempo, veíamos calles y edificios que no nos sonaban de nada. Yo iba atrás con Marta y Carlos, delante iba Rosa, junto al conductor. Rosa se iba poniendo nerviosa, e intentaba decirle al taxista, en el lenguaje universal de los signos, que dónde narices íbamos. A todo esto con la forma de conducir habitual: sin intermitentes, pitando continuamente, metiéndose en sentido contrario, sorteando  bicicletas, carromatos, coches… otra familia ha llegado a grabar un recorrido entero en vídeo, me gustaría verlo. El caso que es que yo no veía mala intención en el taxista, simplemente no sabía dónde estaba el hotel. Por fin ha acertado con la calle, hemos reconocido algunos edificios, y por fin hemos llegado al hotel. Aunque el taxímetro marcaba 27 yuanes, el taxista sólo ha cobrado 20 (2 euros). Aquí los taxis son realmente baratos. A la otra familia le ha pasado exactamente lo mismo, el taxista no conocía la dirección del hotel,  por lo que hemos llegado casi a la vez.

 

Hemos comido en el hotel, muy caro, pero también muy cómodo. Éramos los únicos que estábamos comiendo en el restaurante, se puede comer una cuarta parte o menos en los restaurantes de la zona, pero claro, hay que atinar con el menú, a veces es difícil entenderse con los camareros, ya que muchos no hablan inglés.

 

Por la tarde, después de la siesta, hemos ido a la piscina del hotel. Marta no había vuelto a ir desde aquél día en el hotel de Nanchang, en la que pareció no gustarle nada. Por eso hoy he ido muy despacio. Me he sentado en el borde de la piscina, con los pies en el agua,  y poco a poco he metido los suyos, jugando. Ha ido cogiendo confianza, hasta que me he metido entero con ella en brazos. Carlos ya estaba en el agua, y ha empezado a jugar con ella. Al poco tiempo Marta estaba como loca, agitando brazos y piernas, y riéndose a carcajadas. Ha sido una pena no tener la cámara de vídeo – o al menos la de fotos – para inmortalizar el momento. También ha subido Fernando, con Sara, su niña. Las mujeres han ido a hacer alguna compra por los alrededores.

Mañana intentaremos subir un rato más.

Hoy han salido ya algunas familias hacia España, y mañana domingo saldrán algunas más. Sólo nos queda un día, el lunes comienza nuestro regreso.  Mañana nos despediremos de Shanghai y de China.