Día 7 en Shanghai

Escrito por Fam. Povar-Lorente (22 Agosto 2009)

Viernes 21 de agosto

Marta ha tocado diana a las 5 de la mañana. No hay día que consigamos descansar los suficiente.

 

Simpáticas estas chinas

Simpáticas estas chinas

Hoy a las 9’30 hemos salido hacia el consulado, para recoger el pasaporte con el visado para Marta. Antes, hemos visitado el Jardin Yuyuan, que nos ha encantado, intentaremos volver otro día con más calma. Fuera del jardín hay muchas callejuelas con casas típicas, pequeños lagos, puentes… Es precioso.

 

 

Durante el camino en autobús, una muestra más de la curiosidad que despertamos en la población china, desde otro autobús nos iban grabando y diciendo cosas a las niñas. En nuestro caso no ha llegado a ser nunca agobiante, como en ocasiones han contado otras familias.

 

 

Durante la visita al parque Yuyuan nos ha llovido, en los últimos días era más común por la tarde. Nos hemos refugiado en una de las construcciones de madera, ha sido una pena porque nos ha quitado algo de tiempo, y no hemos podido ver los tenderetes. Pero aun así el parque nos ha gustado mucho.


Después, hemos recogido los pasaportes de las niñas en el Consulado. Este era el último trámite para poder volver a España con toda la documentación en regla.

 

Hoy hemos comido todas las familias juntas, para despedirnos. Las familias que se marchan mañana deberán madrugar, ya que a las 5’30 deberán tener todo listo para salir al aeropuerto. Les espera un día muy duro, pero también muy esperado: la vuelta a casa con las niñas.


La comida ha tenido un momento emotivo al final, todas las familias estamos muy contentas con la labor de las guías, han estado pendientes de nosotros todo este tiempo, creo que todos las hemos cogido cariño. Hemos intercambiado regalos y unas palabras. Lo más probable es que no volvamos a verlas, pero yo he intentado sacar muchas fotos de ellas para no olvidarlas nunca.

Día 6 en Shanghai

Escrito por Fam. Povar-Lorente (22 Agosto 2009)

Jueves 20 de agosto

Hoy nos hemos tomado el día libre, estaba programada una visita para subir a la torre más alta de Shanghai, pero hemos preferido descansar un poco, a Marta le hace mucha falta dormir y llevar el día lo más ordenado posible. Además, nosotros nos encontramos agotados. Rosa ha cogido una gastroenteritis, y yo llevo un trancazo de aupa. Menos mal que hemos traído medicinas para casi todo, hoy viernes estamos ya algo mejor.

Cuando consigamos fotos de la excursión las colgaremos, las familias que han subido nos han dicho que es impresionante, el ascensor sube hasta el piso 100 en un minuto, las vistas deben de ser espectaculares, pero con la neblina que cubre la ciudad poco se puede ver.

Por la mañana hemos paseado por los alrededores del hotel, junto con otras familias, y hemos tomado algo en un café. Después hemos ido a comer a una  Pizza Hut (Shanghai está plagado de McDonnalds y Pizza Hut). Hoy Marta apenas quería comer, he estado andando con ella por todo el restaurante, no hemos conseguido que se quedase en la sillita de comer, como otros días. Creo que tenía mucho más sueño que hambre.


Por la tarde hemos salido a hacer algunas compras por los alrededores. Se ha organizado una merienda-despedida de todas las familias, aunque la despedida “oficial” será mañana viernes, haremos una comida todos juntos, ya que al día siguiente un grupo de familias parte ya hacia España. A nosotros aún nos quedan un par de días más.


Día 5 en Shanghai

Escrito por Fam. Povar-Lorente (20 Agosto 2009)

Miércoles 19 de agosto

 

Después del día de ayer, estábamos todos agotados. Marta se ha despertado pronto, a las 6, pero después del desayuno he conseguido que volviese a dormir, y hemos aprovechado todos para hacer lo mismo, hasta las nueve y media. Hoy era un día de descanso, que falta nos hacía. Sólo se había programado una excursión nocturna por el río.


Algunas mujeres, incluidas Rosa, han ido a la peluquería, con masaje incluido. Todo por unos 2 euros (20 yoanes). Rosa ha venido encantada, le han desaparecido los dolores de espalda, y además se lo han debido pasar muy bien. Mientras, los sufridos papás hemos paseado a las niñas, aunque con el calor tan insoportable que hace nos hemos refugiado en un café cercano.


A la hora de comer, nos hemos aventurado en un restaurante chino, pero chino auténtico. El problema era que no hablaban nada de inglés, y en el menú no había forma de reconocer nada en las fotos. Al final, hemos conseguido que nos pusiesen arroz tres delicias, algo de carne y fideos. He hecho fotos, más que nada por si volvemos otro día poder enseñárselas y entendernos mejor. Salvo los fideos, lo demás estaba muy bueno, y nos ha costado 100 yoanes por familia, unos 3 euros por persona –incluidas las cervezas, de 600 ml cada una-.


 

Hoy Marta ha ido más ordenada que otros días, y eso se nota. Ha estado todo el día muy contenta, muy cariñosa con todos, también con Carlos, y lo de los cinco lobitos ya lo domina. Después de comer todos han dormido la siesta, yo me he bajado al hall para actualizar el blog mientras me tomaba un té helado.

 

Por la tarde ha caído una tormenta con bastante agua, por un momento dí por arruinada la salida de hoy, pero ha dejado de llover y hemos podido ir en barco por el río, las vistas de Shanghai iluminado por la noche es todo un espectáculo, es muy difícil captar todo su esplendor en una fotografía, nos ha gustado muchísimo, y también a Marta, que estaba especialmente cariñosa.


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Día 4 en Shanghai

Escrito por Fam. Povar-Lorente (19 Agosto 2009)

18 de agosto de 2009

Hoy acabamos con los papeleos, tenemos que ir al Consulado español para solicitar el visado de Marta, después está prevista una visita al Zoo de Shanghai. Ya por la tarde, visitaremos el teatro para ver una actuación (magia, números acrobáticos… ). Cómo veis, un día completo, no nos damos ni un descanso.

Antes de la salida, como todos los días, vamos a desayunar. Solemos dar un yogur a Marta en la habitación, y completamos con algo en el restaurante: cereales, fruta, fiambre… le gusta casi todo.


Después, otro viajecito en autobús. Shanghai es una ciudad enorme, y para cualquier cosa tienes que emplear bastante tiempo en el desplazamiento.

Ya en el consulado, se nos veía a todos muy contentos, todos tenemos ganas de acabar con tanto papel. Las niñas se han quedado en el autobús, sólo hacía falta que entrase un miembro de la familia.  Me ha sorprendido la amabilidad y simpatía de la persona que nos ha atendido, un madrileño.  Nos ha tratado estupendamente, si su superior lee esto, que sepa que merece un plus por simpatía. En el consulado no se podían sacar fotos, pero he hecho alguna de “estrangis”.


Después, hemos ido al zoo. El calor hoy era todavía más agobiante, ya que por fin hemos visto el sol, y nos gustaría no haberlo hecho. La visita ha estado bien, pero la hubiésemos disfrutado mucho más con un poco menos calor. Hemos visto osos panda, tigres, jirafas, leones, cocodrilos… Marta se ha fijado en los peces, que era lo primero que hemos visto, pero después creo que no se ha enterado mucho.  Se ha portado muy bien.


Luego hemos ido al hotel, nosotros ni siquera hemos comido, estábamos tan agotados que hemos preferido dormir. Justo nos ha venido para bajar al hall del hotel, para ir a ver el espectáculo nocturno. Nos han impresionado las vistas nocturnas de Shanghai, los enormes edificios iluminados. A ver si mañana podemos hacer alguna fotografía de noche, desde el autobús es imposible.

 

Espectáculo nocturno en Shanghai

Espectáculo nocturno en Shanghai

Aquí es donde Marta ha disfrutado de lo lindo, y nosotros con ella. En el primer número, salía un león, con dos hombres en su interior, haciendo acrobacias. Marta se ha puesto expontáneamente a apludir, le encanta la música, no paraba de moverse y levantar sus bracitos. El espectáculo nos ha parecido muy bonito, alternaba números clásicos, ejecutados con mucho gusto (los platillos, magia, etc.) con otros más innovadores.  Nos han gustado todos, ha sido una velada muy bonita. El final ha sido espectacular, con una bran bola metálica que ocupaba gran parte del escenario, y hasta cinco motos en su interior girando ha toda velocidad. Tampoco se podían hacer fotos, pero hemos comprado un DVD  con la actuación, para tenerla de recuerdo.

 

Por la noche, ya en el hotel, estábamos derrotados. Le hemos dado la cena a Marta y una vez dormida hemos intentado cenar en un Pizza Hut, pero estaba ya cerrado, aquí cierran los restaurantes prontísimo. Hemos optado por comprar fruta en un puesto al lado del hotel (manzanas, mangos, y unos melocotones enormes).   y hemos intentado dormir lo más posible, mañana es de los pocos días que no tenemos que madrugar.

Echando un sueñecito...

Echando un sueñecito...